Tras nuestro breve paso por Ciudad de México llegamos a Oaxaca, una ciudad colonial de calles empedradas dispuestas en cuadrícula (para los españoles matizar que la ciudad se pronuncia «Oajaca»). Allí encontramos una mezcla perfecta de gente local encantadora, artistas que mantienen viva la cultura indígena y unos cuantos viajeros y turistas…

Ruinas de la cultura Zapoteca en Monte Albán, cerca de Oaxaca
La vida en Oaxaca gira entorno al Zócalo, la plaza donde cada día hay alguna actividad que rompe con el ritmo tranquilo de la ciudad, y al Mercado donde, además de comprar, pudimos probar desde alguno de los famosos siete moles (unas salsas que combinan chiles y especias espesadas con masa de maíz) hasta los chapulines colorados (unos saltamontes o grillos locales fritos con un aderezo picante).

Chapulines colorados! (más proteínas por gramo que la carne de ternera)
Se podría decir que Oaxaca tiene un tamaño perfecto para recorrerla a pie. Su autenticidad invita a perderse por sus calles hasta ser sorprendido por el siguiente edificio colonial, por una de sus fantásticas iglesias o por alguna mezcalería donde parar a por un trago.
Oaxaca es, además, la tierra que vio nacer a quien fuera presidente de México en diversas ocasiones, Benito Juárez. A él se le debe la consolidación de la nación de México como república. Su frase más célebre puede leerse en estatuas y murales de la ciudad: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

Murales en el Palacio de Gobierno

Museo de las Culturas de Oaxaca
Por si todo esto fuera poco, en los alrededores, los Valles Centrales de Oaxaca reservan legados de culturas antiguas, pueblos perdidos, naturaleza, tapices y unos agaves que dan el mejor mezcal del país…
Aunque todo eso mejor lo dejamos para la próxima entrega. ¡Hasta entonces!
Para Ana, Monse, Andrea, Adriana (y todos los que nos dejamos) por enseñarnos vuestra ciudad y celebrar con nosotros la entrada de un nuevo año!
Qué bonito lugar Oaxaca para pasear, perderse, comer bien e incluso celebrar un fin de año entrando en fiestas alternativas más que curiosas :)
Órale Carlos! ;-)
Pues sí, bastante interesante el lugar clandestino de fin de año… Tendríamos que revisar las fotos del móvil para completar el post!
Abrazos!