Chiang Mai

No sé muy bien por qué pero siempre tuve la idea de que Chiang Mai era un pueblo tranquilo en las montañas del norte de Tailandia. Imaginaba un lugar pequeño en el fondo de un profundo valle, repleto de templos y rodeado de una vegetación exuberante.

Chiang Mai

Ese lugar idílico que habitaba en mi mente desapareció en cuanto el autobús entró en Chiang Mai. La ciudad tiene unos 200.000 habitantes, un aeropuerto internacional, miles de hostels, tiendas, restaurantes, centros de masaje y bares abiertos 24 horas y, ¡cómo no! un 7-eleven en cada esquina… (no he logrado encontrar cuántos hay en Chiang Mai pero, para que os hagáis un idea, en Tailandia hay 8.469 tiendas de 7-eleven).

Tuc tuc

Imaginaba que en los valles que rodean la ciudad se podría encontrar esa tranquilidad que le presumía a Chiang Mai. Después, tras ver la oferta inagotable de trekkings, paseos con elefante, zoos de dudoso cobro y deportes de riesgo que vi en cada hostel, mototaxi, agencia y bar por el que pasé, llegué a dudar hasta de eso.

Templo Chiang Mai

Chiang Mai

Templo Chiang Mai

Pero si algo quedaba en Chiang Mai que pudiera trasladarme a esos tiempos pasados en los que la ciudad era un pueblo, eran sus templos. Recorrí el centro de la ciudad con un mapa en el que marqué los tres templos principales y decidí entrar en todos aquellos que me fuese encontrando por el camino. La ciudad me fue atrayendo cada vez más… Poco a poco, empezaba a hacer las paces con Chiang Mai.

Chiang Mai

Templo en Chiang Mai

Templo de Chiang Mai

Los templos principales eran grandes complejos muy interesantes aunque llenos de turistas. En cambio, los templos más pequeños eran remansos de paz en medio del trajín de la ciudad. Allí podía sentirse mejor la realidad cotidiana de un templo, con más gente rezando que visitando, sin oír hablar en español y sin riesgo de ser agredido por algún ‘selfie stick’ de los cojones.

Altar en Chiang Mai

Templo en Chiang Mai

Ofrenda Chiang Mai

El último grito en ofrendas…

En uno de esos templos pequeños encontré un grupo de estudiantes uniformados limpiando y barriendo. Algunos de ellos arrancaban con las manos las briznas de hierba que crecían en las esquinas de las aceras y en los márgenes de los parterres. En ese momento me sorprendió que apenas reparasen en mi presencia. En cualquier otro lugar del sudeste asiático mínimamente aislado seguro que hubiese llamado su atención.

Boy Scouts

Chiang Mai

Pero, sí, por muy tranquilo que fuese aquel templo, Chiang Mai no era un pueblo aislado sino una de las ciudades más turísticas del país más turístico de la región. Para aquellos chavales yo no era una novedad, era una rutina.

Templo de Chiang Mai

Chiang Mai

Templo Chiang Mai

También pude distraerme charlando con algún monje. Por lo general, los más jóvenes preguntaban por mis orígenes y, al saberme de Barcelona, nombraban siempre a Messi. Los mayores, en cambio, se interesaban también por mi edad, estado civil, religión, hijos…

Monjes Chiang Mai

Chiang Mai

Chiang Mai

Tras dos noches en Chiang Mai decidí moverme. No puedo decir que no me gustara la ciudad pero, al margen de alguno de esos pequeños templos, todo me pareció demasiado turístico. Me habían hablado de un pueblo más al norte, en otro valle. Quizás se parecería más a lo que yo esperaba de Chiang Mai. Sólo había una forma de descubrirlo.

Chiang Mai

7 Respuestas a “Chiang Mai

  1. Muy lindas fotos! Es una pena que sea tan turística la ciudad, le quita un poco de encanto, no? Crees que vale la pena perderse y conocer pueblos más pequeños, los que están fuera del circuito? Saludos!

    • Muchas gracias por comentar Paloma! sí le resta encanto, está claro pero Chiang Mai no deja de ser un buen ‘centro de operaciones’ para recorrer el norte del país. Desde luego vale la pena intentar llegar un poco más allá e ir a pueblos más pequeños! En breve, publicaré un post sobre Pai, un pueblo más al norte que también ha recibido al turismo pero cuyos alrededores se mantienen aún muy auténticos.

  2. Me causó gracia que te nombres a Messi por ser vos oriundo de Barcelona. A mí, como argentina, me pasa lo mismo ;)
    La ciudad que me desilusionó fue Ginebra. Nunca estuve en Chiang Mai y ahora no creo que vaya.

    • Gracias por comentar Ana! la verdad es que no estuve demasiado tiempo en Chiang Mai. En ocasiones las expectativas se convierten en una carga. No es un mal lugar pero, como en la mayoría de ciudades interesantes de Tailandia, el turismo ha dado riqueza pero también se ha llevado demasiadas cosas por delante. Abrazos y felices viajes!

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